
Parece mentira que lleve más de quinientas entradas en el blog y no le haya dedicado una a mi disco favorito de toda la historia.
Supongo que a estas alturas todo el mundo sabe que
Brian Wilson se convirtió en un tirano durante la grabación de este disco que practicamente grabo el solo, y todo por una razón, superar el sonido perfecto que consiguieron los
Beatles en su
Revolver. La verdad es que la jugada le salio perfecta, porque hasta el propio
Paul McCartney dijo que este disco se había convertido en la principal influencia del cuarteto de Liverpool durante la grabación del
Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band.
A pesar de ser una obra maestra, el disco fue el primer fracaso comercial de los
Beach Boys, que por aquel entonces eran uno de los grupos con más números uno en las listas de ventas americanas. Pero poco importa las ventas cuando nos dejaron una joya, en la sobre todo destacan tres canciones,
Wouldn´t It Be Nice, Sloop John B y
God Only Knows, tres temas sin las que no se podría entender la música de los últimos cuarenta años.